Pablo Abraham, uno de los sospechosos de haber tenido participación en el caso de los 470 kilos de cocaína secuestrados en el sureste tucumano, se presentó ante la Justicia Federal y quedó detenido. El empresario, de 36 años, se abstuvo de declarar, por lo que no se sabrá hasta el momento cuál es su versión de los hechos.
El sospechoso, al comenzar a ser nombrado en la causa en la que se investiga el segundo secuestro de este estupefaciente en la historia del narcotráfico de la provincia, se puso a disposición de las autoridades el jueves al mediodía. Sin embargo, al haberse realizado horas después un allanamiento en su domicilio, decidió presentarse acompañado por su defensor, Ernesto García Biagosch. “Se abstuvo de declarar, es lo único que puedo decir”, señaló el profesional en una comunicación con LA GACETA.
Abraham es el tercer detenido en esta causa. El primero fue Marcos Nacif, el hombre que conducía la Toyota Hilux en la que eran transportados los 470 kilos de cocaína. Luego fue arrestado Rodrigo Chávez, comerciante y ex candidato a concejal por el peronismo de Famaillá, señalado como el supuesto propietario del vehículo utilizado para trasladar la droga.
Declaraciones
Durante esta semana todos los acusados prestaron declaración. Aunque el juez federal José Manuel Díaz Vélez decretó el secreto de sumario, con el correr de las horas comenzaron a conocerse algunos detalles.
Nacif habría sostenido que únicamente fue contratado para conducir la camioneta y transportar combustible, y que desconocía que llevaba droga. Sin embargo, evitó responder cuestiones clave, como quién lo convocó para realizar esa tarea y cuál había sido el recorrido que efectuó antes de ser interceptado en un control de rutina sobre la ruta 157, a la altura del río Seco.
También anticipó que podría aportar más información en los próximos días. Los defensores de los demás acusados sospechan que estaría evaluando algún tipo de estrategia para mejorar su situación procesal. “No hay nada de eso por el momento”, indicó una fuente judicial.
Las tres pistas del segundo mayor decomiso de cocaína de Tucumán que podrían conducir a los responsablesChávez quedó comprometido porque en el interior de la Hilux se encontró documentación que lo identificaba como titular del vehículo. En una entrevista con LA GACETA, su defensor, Benito Allende, aseguró que su cliente había entregado esa camioneta a Abraham como parte de pago por otra similar, de color blanco, que actualmente utiliza para la actividad comercial que desarrolla en Famaillá.
Según pudo establecer LA GACETA, Abraham quedó bajo sospecha por el rol que, según la hipótesis de los investigadores, habría desempeñado dentro de la estructura que está siendo investigada.
De acuerdo con esa teoría, la droga -que sería atribuida al clan Castedo- habría sido transportada por vía aérea desde Bolivia hasta un punto aún no determinado. Luego fue retirada por Nacif para ser trasladada a un lugar que todavía no fue identificado, aunque los pesquisas sospechan que podría tratarse de una zona rural de Famaillá. Allí habría sido acopiada temporalmente antes de continuar viaje hacia otra jurisdicción.
Hay temor en Famaillá por el secuestro de los 470 kilos de cocaínaEsta línea investigativa también involucra a otros nombres. Entre ellos aparece Jorge “Pelaín” Nassif, sobrino de Nacif, actualmente detenido y procesado en una causa vinculada al narcotráfico. También surgieron referencias a personas de Monteros y Concepción que estarían siendo analizadas por los investigadores.
Un perfil
“Era sabido que ese chango iba a terminar complicado. En los últimos años tuvo un crecimiento económico muy importante. Siempre se comentaba que andaba en cosas raras, pero eran comentarios de pueblo”, señaló Florencia, vecina de Famaillá.
“Era un chico normal, hijo de un comerciante muy conocido. Siempre dijeron que era trabajador y emprendedor, aunque hoy en día uno no puede poner las manos en el fuego por nadie. Que yo sepa, no estaba vinculado a la política, o al menos, no fue candidato”, sostuvo Franco Suárez.
Abraham figura como titular de una sandwichería, un local bailable -que durante el verano habría funcionado en El Mollar-, una empresa de transporte que también realizaba desagotes de pozos ciegos y distintos emprendimientos vinculados a la compra y venta de vehículos.
El ahora detenido también ganó notoriedad por acciones solidarias. Durante las inundaciones registradas este año en el interior de la provincia organizó colectas de alimentos, ropa y elementos de primera necesidad. Además, distribuyó ayuda utilizando sus propios camiones y colaboró con la elaboración de viandas para los damnificados.
Los investigadores consideran que el análisis patrimonial de todos los involucrados será una de las claves de la causa. De allí podrían surgir elementos para determinar el origen de los recursos económicos de cada uno de los sospechosos.
Buscan a un tercer sospechoso por el cargamento de 470 kilos de cocaínaSegún trascendió, durante los allanamientos realizados en propiedades vinculadas a Abraham fueron secuestradas una máquina para contar billetes, cheques, llaves de diferentes vehículos y documentación bancaria relacionada con una deuda financiera.
El empresario también presenta características diferentes a las observadas en otros casos de narcotráfico investigados en los últimos años. En sus redes sociales no exhibía vehículos de lujo ni signos evidentes de ostentación. Habitualmente las utilizaba para promocionar sus negocios o difundir actividades solidarias.
“Ahora todos hablan porque en los pueblos chicos abundan las especulaciones. Que investiguen todo lo que quieran porque no le van a encontrar nada”, sostuvo Federico, quien se presentó como amigo de la infancia del acusado.
“Está destruido por esta situación. Lo único que quiere es seguir trabajando y estar con su familia. Está convencido de que todo se va a aclarar”, concluyó el hombre.